jueves 13 de agosto de 2009

Adiós, mundo cruel...


Cuando las malas noticias arrecian, Hollywood se apunta al cine apocalíptico

¿A quién le importa la crisis si el mundo se acaba en dos años? ¿Qué más da ser mileurista con contrato basura cuando cualquier pandemia puede convertirte en un zombi? Ésta es la receta escapista de Hollywood. Cuando las malas noticias arrecian, la industria se apunta al cine catastrófico. Ya sucedió en los setenta. En pleno apogeo de la era Nixon y la crisis del petróleo, la
taquilla premiaba
,
de Terremoto a El coloso en llamas, las películas agoreras. La oleada de muerte y destrucción que promete inundar los cines en los próximos meses es impresionante.

2012 (estreno el 20 de noviembre) se aprovecha del término del calendario maya para mostrar al espectador lo que puede ser el fin del mundo. ¿Por qué no? Señales del futuro se cepilló esta primavera la Tierra y resultó rentable. Hoy, no hay edificio, por histórico que sea, que sobreviva a la destrucción en Transformers 2 (las pirámides), Terminator salvation (el centro de Los Ángeles) y ahora G. I. Joe (la Torre Eiffel). La refriega terminal se cuenta hasta en animación: en Lluvia de albóndigas (estreno el 4 de diciembre), la Torre Eiffel acaba aplastada a golpe de tostadas y en 9 (estreno el 23 de octubre) la especie humana es borrada de la faz de la Tierra. A los cinéfilos hipocondriacos no les irá mejor, con muertos vivientes. Virulentos como los de Infectados (estreno el 11 de septiembre), divertidos como los de Zombieland (estreno el 27 de noviembre), serios en The book of Eli o terriblemente dramáticos al estilo de La carretera. "La película es tan dura que les está costando estrenarla", afirmaba recientemente la escritora Isabel Allende, seguidora del libro de Cormac McCarthy, una historia posapocalíptica centrada en un padre y un hijo en lucha por su supervivencia.

la fuente y la nota completa en :

http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/Adios/mundo/cruel/elpepirdv/20090813elpepirdv_1/Tes