Hoy el cuarto es amplitud
Y sus extremos son los ponientes
Lozanos e invisibles
De algún anima enfocado
En lo vertical de un hombro levantado.
La caja de trabajo
En el escritorio tambaleante
No tienen el libro, ni la pluma
Solo un montón de arcilla,
Donde primero se deja caer mi mentón
Mientras mis dedos húmedos
Hacen círculos en lo pegajoso
De una forma hueca.
No tengo una silueta a mi alcance
Ni siquiera una imagen
Entre la palma de mi mano
Para darle la forma aun arquetipo.
Se que al cerrar estas dos puertas circulares
Vendrán sobre mi, una secuencia de rostros
Y unas enormes siluetas contornéantes.
Pero una sola como el mármol
Será esculpida en mi frente
Antes que caiga mi testa sobre la arcilla.
Copyright © Medina Barrantes John-Todos los derechos reservados
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